Valparaíso, sábado 28 de febrero de 2026

Anoche vi un vídeo en PeerTube que se preguntaba: ¿Debemos abandonar Twitter?.

Aproveché para preguntármelo yo mismo.

Salvo los primeros años de Facebook y algunos momentos de LinkedIn, la única red social que he usado sin interrupción ha sido Twitter. Publico poco, pero cuando lo hago, mis tuits pasan desapercibidos. Solo tengo unos 300 seguidores, pero mis publicaciones no llegan a más de 10 o 15 personas.

Por tanto, dejar la red es una cuestión individual. No abandono ninguna comunidad al marcharme de X. A mis seguidores les importará un comino si tuiteo o guardo silencio sepulcral; soy irrelevante en la red, prácticamente invisible.

¿Por qué aún no he cerrado mi cuenta en X?

Es ridículo, pero temo arrepentirme más tarde. ¿Y si alguien ocupa mi nombre? ¿Y si vuelvo y debo recomenzar con cero seguidores? ¿Y si alguien quiere ponerse en contacto conmigo? Temores absurdos, los mismos que me hicieron prolongar durante años mi errática presencia en Facebook.

Finalmente me convencí de que, fuera lo que fuera que Facebook pudiera ofrecer, no me interesaba. Y si algo llegara remotamente a interesarme, prefiero no colaborar con la degradación intelectual que, a mi juicio, fomenta Mark Zuckerberg. Lo mismo siento ahora con Twitter y Elon Musk (a quien debe fastidiarle que sigamos llamándolo Twitter).

Aquí llegamos a otro razonamiento importante: nunca me sentí demasiado atraído por Facebook o LinkedIn. Dejé de utilizar ese tipo de red sin perder nada. Sin embargo, me gusta el microblogging y no conocía alternativas. Hoy, por fortuna, sí las hay:

  • Probé Bluesky. Es más sano que Twitter, pero se gestiona como empresa y tiene ADN estadounidense. Además, últimamente ha tomado algunas decisiones que me hacen dudar de su bondad ahora y en el futuro.
  • Gracias al Fediverso no tengo nada que extrañar: existe Mastodon, que es un reemplazo excelente para el microblogueo. Algunos temas no encuentran el mismo eco que en Twitter, pero en general cumple bien su cometido.
  • Para fotos me entretiene Pixelfed, similar a Instagram. Compartes imágenes sin soportar influencers, sin publicidad, sin algoritmo. O sea, lo bueno de Instagram sin lo malo añadido por Meta.
  • La aplicación que me ofrece los contenidos que antes buscaba en Twitter es Lemmy. Es como Reddit (que también utilizo), pero en Lemmy no hay publicidad ni algoritmo ni intereses empresariales ni intentos de monetizar. Y eso marca la diferencia frente a Reddit.

Con esta combinación tengo más que de sobra. Cubre todos los temas que me interesan; además lo complemento con un lector de RSS y un reproductor de pódcast.

Acabo con una pregunta que me hago continuamente:

¿Por qué los políticos siguen en Twitter?

Cada gobierno debería crear una instancia en Mastodon y utilizar esa red como el único lugar donde publicara sus comunicados.

Un político usando Twitter roza la prevaricación: utiliza un medio privado determinado para comunicar desde su puesto oficial. No me parece baladí. Y ahora que Musk es tan beligerante con Europa, resulta chistoso que los gobernantes europeos respondan públicamente utilizando precisamente su red social.

Supongo que todo se debe al desconocimiento, por eso sería oportuno que quienes preferimos el Fediverso hiciéramos fuerza para que los organismos oficiales se muden y abandonen el territorio de los tecno-oligarcas estadounidenses.